martes, 6 de noviembre de 2018
martes, 16 de octubre de 2018
Sin permisos
I
Una pieza desprendida
de algún artefacto que no parece tener una utilidad para el más común individuo
Así me habrán
de encontrar en el camino cotidiano
En los días que
pasan tan rápido que no puedo calcular cuánto tiempo puedo mantener perceptible
una emoción
Soy ahora un
testigo dejando atrás el papel de protagonista de mis propios días
No se por
cuanto tiempo puedo mantener vivas las memorias en este gélido ambiente de
miradas que se desvían o se ocultan
Bostezando asisto
los nuevos desfiles donde los payasos en sus mejores actos tratan de impresionar
carentes de oscura esencia o profunda convicción
Soy ahora un
espectador fundiéndose con su propia sombra difusa
Sonriéndole a
los entusiastas que comienzan el jugo creyendo que imponiendo sus reglas el destino
cambiara sus designios.
II
Si ha cambiado
su vida y ya no disfruta de los oscuros placeres de una vida distinta
si después de
todo conquisto la sima que miraba desde su adolescencia
si descubrió que
nunca se diferenció de los demás maniquíes en un escaparate de un mal al azar
si dejo de ser única
si descubrió que
era distinta
ya es demasiado
tarde para seguir escarbando en la arena seca en busca de una explicación
se podrá tener
una buena colección de momentos felices, pero nunca se dejará de encontrar el pasado
como la calle
quizá ya no la recorremos,
pero sabemos que nos espera.
III
He perdido la
cuenta de a quienes le he permitido me engatusaran
cuando la
realidad depende de un demente es tan fácil manejar las mentiras
este tiempo cae
en una simpleza tan apabullante
que el silencio
deforma mi concepción del tiempo
este tiempo reacciona
con tal practicidad y control
que no existe
absolutamente nada que resulte endemoniadamente entretenido
la ciudad
nicotina a caído en una horrenda y hermosa pasividad que enferma mis sentidos
y tras el parabrisas
lo me queda el orgullo de mis días más oscuros.
IV
A la vuelta de
la esquina
me hayo
en un fogonazo
de la memoria
en el último toque
al botar la ceniza
en el ultimo
registro de presencia humana para las noches de final de estación.
© Fran Terrones Julca
lunes, 15 de octubre de 2018
La Memoria del viento (obra poetica)
Intro
Una cubierta gris de crepé levanto de este baúl
Lo hayo en mi memoria
mientras camino por el parque
en su interior
hay aromas de estaciones arrastradas por este mismo viento;
las primeras
risas que acompañan a las primeras canciones
los primeros
llanos que acompañan a las primeras letras
y los primeros
besos cual fósiles que con cuidado desempolvo.
Lucido y
despierto por el barrio más lejano de sus reinos
las noches se
inician infinitas y los amaneceres siempre sorpresivos
la libertad es
una línea indefinible que no separa ni soporta mi peso
y el amor tenía
el nombre propio de lo irrealizable.
©Fran Terrones Julca
lunes, 23 de abril de 2018
Cuando el comodín salió volando con la caliente brisa del caucho
Con esas mismas gotas nacientes de mi niño interior
voy curando el ala de un ángel desconocido que en mi
yermo simplemente se arrima
las tecleadas negras aparecen donde fuera yo a imprimir
los hechos al azar que serían las más hermosas utopías
que mi retorcida memoria no desecha en sus zambullidos
alcohólicos.
II
Repaso las planas en reverso como si del dueño del tiempo
se tratara
quizá demasiado tarde
sin importar las palabras que nacieran de lo más hondo de
un casi inaccesible mundo
sin importar las suplicas de un espíritu dispuesto a
desvanecerse en las horas continuas
el recorrido del mundo sigue en su interminable he
invisible línea que nos rige y particiona
en nuevas gracias
nuevos secretos
nuevos rastros
y una nueva silueta que vibra con la inmediatez de
corazones que circundan su ciberespacio.
III
Voy tratando de no incursionar por todo lo perdido
mientras las grises nubes limeñas se acercan con visiones
atemporales
empujando desconocidos aromas de vivencias frías y
químicas a mi percepción sobreviviente
adaptando experiencias
sobre una delgada capa seca de todo lo degustado
los sabores metálicos en la lengua
la sed incontrolable por el fin de aquellos efectos
abstinencias
aun muchos saben de lo que leen
y aunque pocos son mis compañeros que vivieron lo que
soñaron
voy tratando de no profanar los escombros de nuestro
orgullo.
IV
Sin compañía mientras la lluvia arañaba las paredes del
callejón cuzqueño más solitario
Sin la sombra de siempre el contexto del Mall se
desarrolla fundiéndome en su metálico acuarela
Jamás quise recuperar los mejores instantes impresos en
el ático de mi cerebro
pues las locaciones siguen ahí recibiendo y siendo
ignoradas por los demás
las tiendas volverán a abrir para recibir y desconocer a
los clientes sonrientes
pues tuve lo que me arrancaron las olas de mi
adolescencia excéntrica
y tengo lo que en una intricada contabilidad del bien y
el mal resultó que merecía.
V
A estas alturas se han revelado las incógnitas que con mis
acciones deje en manos de quien me rozó en su existencia
A estas alturas ya me olvidaron quienes llegaron a tocarme
en esa demencial cabalgata de accidentes y conquistas
VI
Cada hora veo contarse historias
iniciar así el programa que le da la forma a eventos tan desconocidos
como la emoción
tratando de evitar cada herida que vendrá
esperando eludir cada gota de ensueño que en algún momento
se resbalará
girando esta mágica secuencia de imágenes como un olvidable
anfitrión
siempre hay otros ángulos imaginarios
planos imposibles
despedidas históricas
y encuentros improbables insertados en lo más frívolo de
los toques en las pantallas.
Una hora más me quedo para documentar tras los corta
fuegos
presenciar el comienzo de lo que sería esa larga aventura
en la que me alumbro con el naranja y la nicotina
brindo con tradicional extravagancia
y me despido hasta la próxima manía
© Fran Terrones Julca
sábado, 21 de abril de 2018
Para que partas igual
Cuantas veces me viste despertar y a tu puerto herido llegar
cuantas veces me viste cruzar las trampas y en todas caer
cuántas veces me puse en tus botas para tu cruzada entender
cuantas veces me hallaste escribiendo esta poesía en esa
banca vacía
me viste elevar la mirada
contrapicado
desde el fondo
cuantas veces me levante con la meta de tus besos como
galardón
cuántas veces no tenía por qué invocar al amor
cuantas veces no me obligue a repetir las palabras que el resto te obligo
cuantas veces mi mano estuvo para apoyar lo que nadie te
vio
cuantas veces mi hombro detuvo la caida de esas lagrimas al olvido
cuantas veces te dije que todo saldría bien cuando el
mundo se te detuvo
y cuantas veces no necesitaste invocar mi amor
cuantas veces ahora escuchas lo que nadie te demostró.
© Fran Terrones Julca
martes, 13 de marzo de 2018
Poema mas
I
Es cuando ese antojo de la soledad me
abruma
cuando me escurro y repaso mi mente en
busca de algún secreto guardado en aquella casa vacía
abandonada por mi afecto.
Una y otra vez recorro las mismas
habitaciones que se erigieron con emociones intensas
percibo aromas sin origen
sonidos sin bocina
fotografías veladas.
El tiempo ha sido implacable
Pero en este quisiera contar otra
historia
sobre un final diferente
o al menos muy distante
algo que no parezca una locura
o casualidad preciosa
también me he cansado de correr hacia lo
incierto
de relatar una felicidad extraña
de una juventud que se destilada.
Tengo una noción de lo que
busco
una estancia cuya recompensa fue
el solo hallazgo
entre las redes o campos de tiro
transmitiendo pulsos sin advertirlo
II
Cuando
reaparezca aquella palabra que era para solo para sus oídos
cuando
despierte de entre esas líneas escritas solo para sus ojos
o
cuando respire en una bella melancolía que sonó para nos
un
comediante de honesto disfraz seré
una
oscura princesa de reino fugaz serás
en
una danza de larguísimo final
flotando
en una burbuja sobre el pasto del patio de mi infancia
sobre
tiempo de nuestro despido
siempre
seremos
en
lo imposible nos iremos
como
lo fueron las primaveras y los otoños
o
visiones de formas oscuras sobre trasfondos sin contraste.
miércoles, 28 de febrero de 2018
Sin Titulo
I
Ha
recorrido un áspero camino hasta aquí
ella
sabe bien lo que sus palabras esconden
el
siguió una luz que los dementes reconocen
ella
pintaba la noche y gatos negros
el
se nutría de la ausencia y las calles
II
Aquel
día se encendió como cualquiera sin pedirle permiso al destino
extendió
el sol sus dedos por cada uno de los residuos de la noche anterior
devolviéndole
el color a sus humeantes rostros de insomnio
en
el espejo sus ojos casi se conectan en un encuentro irreal
la
calle amortigua sus pasos mientras al unísono respiran.
III
Es entonces el tiempo de inventos nuevos
coloridas luces en las nuevas pupilas
desde un disparejo refugio
nuevos sueños se encuentran
elevando hogares donde nacen las promesas
romances de estreno
…es entonces el tiempo de fusiones.
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