martes, 6 de enero de 2026

Atemporales 2026

 

I

Aquella última noche juntos se repite en secuencia

en las entrañas de una ciudad fantasma

recorro sus veredas como si de páginas viejas se trataran

nunca necesitamos el uno del otro

que valiosos resultaron ser aquellos días

…inadvertidamente se convirtió esa noche en la última

nuestra presencia en única

y esta moderna ciudad que se levanta no son más que las ruinas de mi querida ciudad nicotina

II

Soy un fantasma que sonríe mientras cruza la avenida

observando imágenes tridimensionales proyectadas desde mi pasado

en un instante serán reemplazadas todas las casas por cableadas estructuras

les cambiaran los nombres a los parques y a las negras venas que atraviesan la nueva urbe

colmenas de cemento y cristal parecen perderse en los cielos blancos

y aunque hace mucho las calles vacías dejaron de ser mis dominios

aun puedo drenarle algo de su amargo elixir esta noche

III

Si me esfuerzo un poco puedo escuchar el roce de una cinta magnética al tocar un cabezal

esta época ha hecho de mi locura una extraña cordura

donde la experiencia me hace entender todos los conceptos que vuelan a mi alrededor

sin lograr visualizar una justificación que los mantenga coherentes

si me esfuerzo un poco puedo sentir el aroma de un cigarrillo cuya marca se descontinuó hace mucho.

 

El poema recuerda una noche que, sin que quienes la vivieron lo supieran, sería la última. Ahora el hablante recorre una ciudad transformada y la mira como un fantasma: reconoce sus calles, pero las casas, los parques y los nombres están desapareciendo bajo una ciudad nueva.

La Ciudad Nicotina aparece como un lugar ligado a la juventud y a una época que ya no existe. Las veredas son páginas viejas; las imágenes del pasado se proyectan sobre la ciudad actual. El sonido de la cinta magnética y el aroma del cigarrillo recuperan esa época a través de los sentidos.

El poema trata de volver mentalmente a un mundo perdido. Aunque el hablante ya no pertenece a esas calles, todavía puede recorrerlas en su memoria y rescatar de ellas algo de su «amargo elixir».

Por esa mezcla de ciudad nocturna, recuerdos de una época pasada y detalles que sobreviven como fragmentos, parece al poemario recopilatorio Atemporales en espacio negativo escrito entre los años  2009-2025

martes, 16 de diciembre de 2025

Atemporales 2025 - 4

 

…pero no dejo de pensar que existía una hermosura en las oscuras y caóticas actividades a las que le dedique mi juventud

Tatuajes, quemaduras y sangre

Amor, poesía y nicotina

El final que asomaba al voltear mi esquina era un ser inevitable

Siempre sobre una cuenta regresiva cada acción en mi agenda tiene una significancia si alguna vez alguien se cuestionaba mi accionar

¿Cuándo?

Llegó el final de nuestra era y nadie vio que se acercaba a toda máquina sin advertir con un silbato

Y su paso se repite

Y se repite

Y se repite

Y se repite

Así seguiría

Hasta que deje de oír aquella canción que no permito que termine.

El poema contempla la juventud como una etapa de belleza caótica, marcada por el exceso, el amor, la poesía y la nicotina. La frase inicial no idealiza ese pasado por completo: reconoce su oscuridad, pero también la intensidad que tuvo para quien lo vivió.La cuenta regresiva introduce la sensación de que el final ya se acercaba, aunque nadie supiera verlo. La repetición de «Y se repite» convierte ese final en un ciclo que vuelve una y otra vez en la memoria. Sin embargo, el hablante no deja terminar la canción: aún conserva un vínculo con esa época y se resiste a clausurarla del todo.El poema pertenece al período previo al poemario  Sobre arena estéril, puede leerse como una mirada retrospectiva que anticipa el cierre de una etapa. Su posición cronológica sigue siendo provisional, pero la voz ya observa aquella juventud desde cierta distancia.

jueves, 6 de noviembre de 2025

90's

Tenían en sus manos un mundo que moldearon a partir de sus sombras

disfrutaron todo lo que las energías de juventud les permitieron recorrer

desde el roce de sus cuerpos en invierno

hasta sus brindis helados en verano

devoraron su línea temporal con el hambre del descubrimiento y el goce

sus risas elevaron al viento sus besos para perderse en las nubes

sin sospechas de un abrupto final sortearon las canciones de moda

abordaron cada noche que anunciaba un viaje inseguro

recuerdo la primera sonrisa que él logró capturar en la habitación

aquella legítima sonrisa que adoraría para siempre

recuerdo la emoción que ella escondió mientras esperaba en la escalera

recuerdo esa ciudad de Lima sin tanto edificio y menos virtualismo

recuerdo las palabras que se quedaron en las hojas de los arboles

las risas derramadas en las veredas mojadas

el humo que se desprendía de sus labios para fundirse con el exhalar de los autos

el parpadeo felino que le daba escondiendo la ternura de sus negros ojos

en lo mas recóndito de mi corazón todo se cuenta como una fábula cantada

por ardillas

lechuzas

halcones

perros

gatos

por esas odiosas palomas que aun se pasean por las azoteas 

tenían sus propias reglas y ningún clima pudo detener su regreso a lo que ahora es este salón abandonado llamado memoria.

 El poema reconstruye una escena afectiva mediante detalles que la memoria ha conservado: una sonrisa en una habitación, alguien esperando en una escalera, las palabras entre los árboles, las risas en las veredas mojadas y el humo mezclado con el de los autos. La ciudad de Lima también es parte del recuerdo; aparece como un lugar que ha cambiado y cuyo aspecto anterior el hablante desea preservar.

En la última parte, esos recuerdos se transforman en una fábula cantada por los animales que poblaban azoteas y calles. La imagen da vida propia a la memoria: sus criaturas siguen sus reglas y regresan, aunque el lugar que guardaba aquellas escenas se haya convertido en un salón abandonado. El poema enlaza así la pérdida de un espacio y de una época con la persistencia de lo vivido en el recuerdo.

 


martes, 29 de julio de 2025

La sencillez de una anomalía


I

El único miedo que aún se mantiene como una flama eterna

es el saludo que podría darle frente a frente

y aunque es la ultima luz que ilumina los pasajes ocultos en mi historia


es el único calor que reduciría a cenizas los cimientos de mi realidad.

II

La ultima vez que los celos me prepararon un elixir fue como aperitivo para salir

fue cundo el viento en su azotea acariciaba su cabello

cuando esas frías lagrimas no fueron por mi

la ultima vez que los celos me arroparon fue para cubrirme de la helada despedida.

III

Nunca más habrá una próxima vez

tan hermosos alimentados por una anomalía en los eventos del universo

nunca más habrá otra oportunidad para decirlo

si existiera un antídoto para olvidar que nos disparamos la misma bala en el duelo

nunca más habrá un saludo con gusto a despedida.

IV
El tiempo dejo de andar mientras me miraba acostada rodeada por su 
lacio y fino cabello 
y mientras describía el momento según mis agotados sentidos que trataban de absorber el instante
…mi rostro a centímetros sobre el suyo
solo pudo expresar que todo terminaría en nuestro inevitable parpadeo.
cerró las persianas con la esperanza que algún día yo volvería
la locura nos ayudó un poco

o más bien la cordura.

V

Los días hoy corren mucho más rápido que los edificios fuera de la ventanilla

mi taxi vuela sobre las negras pistas

sobre el límite que solía ser finura de sus labios

los repentinos días soleados eran sus risas dirigidas a mi silencio

conocedora del arte de la prestidigitación de aquel sentir

experto en el acto de la desaparición estando aquí

somos dos sonrisas que se toman la licencia que les brinda la experiencia

conocemos la ruta del inicio

el disfrute del recorrido

y la fortaleza del finiquito.

viernes, 27 de junio de 2025

Atemporales 2025 - 3

 

I.

No se si me lo dijo la lluvia

No se si fue un susurro de una juventud ausente

Lo único seguro era que un cambio sería un espiral silencioso

días mudos

días ciegos

no se si me lo dijo el viento

los días serian distintos

y las estaciones serian la mismas

y yo no sería el mismo

ni tú tampoco

y nadie esperaría un regreso

y la calles estarían como hoy

vacías

 

II.

He capturado todo lo que fuiste en una burbuja indestructible que flota por escenas imposibles

me he clonado en un universo de dimensión invisible que carece de entradas y salidas

nuestros sueños yacen seguros en el archivo de un pasado eterno pero olvidado

y nuestra lápida de cera no soportará el sol que viene de los días después de ti

después de mí.

El poema busca darles un lugar a los sentimientos para que no se pierdan. En la primera parte, los vincula con elementos del mundo exterior: la lluvia, el viento, las estaciones y las calles vacías. Estos elementos reciben la experiencia del cambio y la separación; aunque el entorno continúa, quienes lo habitaron ya no son los mismos y no esperan volver.En la segunda parte, el hablante intenta conservar lo vivido mediante imágenes que funcionan como recipientes de la memoria: una burbuja, un universo invisible, un archivo. Cada una procura mantener a salvo los sueños compartidos. Sin embargo, la «lápida de cera» introduce la fragilidad de ese intento: hasta el recuerdo que se quiso fijar puede ser alterado por el tiempo que llega después.El poema expresa así una necesidad doble: relacionar los sentimientos con objetos e ideas para darles forma y preservar su huella, sabiendo que ninguna forma puede protegerlos para siempre. La separación queda inscrita en esas imágenes y, al mismo tiempo, expuesta a su transformación. 

martes, 10 de junio de 2025

Con toda cortesía III

Solo hasta que caí en esa página donde anotaste todas tus decepciones
fue que entendiste que mis acciones resultaron una vuelta de tuerca en el buen destino que ahora estás armando
ya me detuve en el carril que me dejaste corriendo hace tanto tiempo
desde hoy hasta que el timbre de nuestra voz
que sucumbió ante el sonido de tu nuevo portátil que no dejas descansar
observo estos nuevos momentos con una curiosidad carente de una capacidad de asombro
no espero las sorpresas ni las trampas que estaban tan presentes en aquellos años
ahora los chistes sin humor y el terror sin miedo inundan esta era.

Detenido y observando como ya nadie se hace las preguntas correctas
ni se busca una respuesta más que nuevas formas para ser absorbidos por lo corriente
sigo detenido 
fuera de lo común 
sin posibilidad de volver por los registros hechos cenizas por mi propia mano
al borde de un sendero que se convirtió en la eterna obra incompleta en cualquier distrito perdido.

A veces vuelves desde el sótano de una memoria que no se percata de la caducidad de su juventud
bajas y acompañas a esta sombra de lo que alguna vez fui y casi no reconozco
ese recuerdo de mi ser que no encuentro en mis ojos cuando demoro mas de 2 minutos mirando el espejo

¿Qué solía decir?

¿Qué solías responder?

Niñas sin una mínima idea de lo que es el romance giran a mi alrededor
niños sin una gota de creatividad para construir sus historias rodean mi orbita
le agradezco en silencio a las estaciones pasadas por no dejarme cometer la locura de quedar estático

no intentar lo prohibido

no probar lo clandestino

o no tocar lo restringido.

miércoles, 19 de marzo de 2025

Atemporales 2025 - 2

 

Estuve todo el tiempo a tu alcance

nunca creí poder tocar tu corazón

pero la lluvia caería, aunque el verano se presente

lavando nuestros rostros

nuestros rastros

Siempre supiste dónde buscar

no imagine verte con el

el sol secaba con sus rayos las lágrimas

dejando lisos los pétalos

nuestra piel.

El poema expresa la distancia entre estar al alcance de alguien y lograr llegar a su corazón. La lluvia que cae aunque sea verano y el sol que después seca las lágrimas convierten la relación en un paisaje cambiante: el agua lava los rostros y los rastros; la luz deja los pétalos lisos y la piel marcada por lo ocurrido.

El hablante recuerda que la otra persona sabía dónde encontrarlo, pero no imaginaba verla con alguien más. La sorpresa y el dolor quedan sugeridos en esa frase, sin explicarse del todo. El poema guarda ese instante mediante imágenes de lluvia, sol y cuerpo: señales concretas de una cercanía que existió, aunque no llegara a ser la unión esperada.

Interesante

Atemporales 2026

  I Aquella última noche juntos se repite en secuencia en las entrañas de una ciudad fantasma recorro sus veredas como si de páginas v...