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lunes, 19 de octubre de 2026

INTRODUCCION DE LA OBRA POÉTICA SOBRE ARENA ESTERIL

 Escrito en 2026, Sobre arena estéril inaugura una nueva etapa dentro de la obra. Después de años de silencio editorial, la voz poética regresa para observar un mundo profundamente transformado. La ciudad continúa presente, pero ya no es la misma. Tampoco lo es quien la recorre.

Los poemas exploran la experiencia de haber vivido la transición entre dos épocas: una donde la memoria habitaba los encuentros, las calles y los objetos cotidianos, y otra donde gran parte de la vida transcurre a través de pantallas, redes y espacios virtuales. Sin nostalgia ni idealizaciones, el poemario reflexiona sobre aquello que permanece y aquello que inevitablemente cambia.

Leído hoy, Sobre arena estéril propone una mirada contemporánea sobre la condición humana. Más que preguntarse qué perdimos con el paso del tiempo, invita a descubrir qué significa seguir construyendo vínculos, identidad y memoria en un mundo donde la tecnología ha transformado nuestra manera de vivir, comunicarnos y recordar.

De protagonista a escribano

 I

Desde aquí ya no puedo oír la voz de la calle que me llama.
A estas alturas me es imposible reconocer a alguien.
Como insectos mecánicos, las pantallas parpadean.
El hastío de bajar con alguna esperanza perdió el sentido.


II

Veo los puntos de intersección de una red infinita que se extiende en el aire de este distrito,
solo interrumpida por una misteriosa y repentina lluvia como reclamo por parte de una naturaleza olvidada.
Son ahora pocos los rostros no iluminados por una portátil pantalla.
Hoy es tan fácil ser un fantasma a la sombra de ese antinatural reflejo.

Pasé por tu lado y nunca levantaste la mirada por si aquel claxon era para ti por si la luz ya te daba pase

o por si un rayo te atravesara terminando por fin tu comunicación escrita.


III

Hace varios años que mi interpretación ha terminado siendo una existencia inusual y poco luminosa.
Hace tiempo ya que dejé de malformar las emociones recibidas por mis sentidos.
Hace mucho ya que se suplanto mi papel de intérprete por el de un apático testigo.
Hace años que va quedando solo una declaración:

fuera de la red universal,fuera del absorbente de conciencias.

(Extraído del poemario Sobre Arena Estéril, 2026)

Privilegio análogo

Fue todo un privilegio el contacto físico,
oír la voz analógica que pronunciaba las palabras:
mi nombre,
la torpe descripción de su sentimiento,
la sencilla acción de dirigir su mirada hasta mis dominios
y arroparnos juntos sin generar representaciones electrónicas.

Fue aterradora la extensión entre mi boca y los mensajes instantáneos.
Fue infinitamente triste sellar las fisuras del dolor con poemas sin publicar.

…sin embargo,

que permitieras que mi cuerpo registrara el exacto peso del tuyo,
que permitieras que mis palabras entraran en tu mente,
que permitieras que te mirara de aquella manera,
que permitieras que te explorara hasta la mañana,
que permitieras que te robara este fragmento de tu tiempo,

fue un privilegio.

Caminar a tu lado sin dejar que el mundo lo atestiguara con una foto,
quemarme con la luz de tu alegría al verme
y fundirme con la tristeza de nuestra despedida

fue un privilegio.
(Extraído del poemario Sobre Tierra Estéril, 2026)

Cultivos marchitos

 I

Ayer te vi volando,
iluminada desde abajo por un rectángulo.
No me ves desde tan adentro.

Como siempre, un ave de época,
volando mientras caen las lágrimas de lo extinto,
emigrando a brazos sin calentura.
Un gato techero te observa.
Nunca antes el viento fue tan frío,
sin generar efectos primarios.

Ayer te vi cruzando la calle de prisa,
sin levantar la mirada
sobre el paso de cebra,
sin generar un aviso en mi cerebro.

Era de esperar que nunca aprendiera a planear,
solo a registrar escenarios de trastornos.
De pie sobre el techo,
un sucio gato.
Estoy fuera del ciclo climático.


II

Estos son cultivos marchitos llamados esperanza,
y este calor que ahora es el hedor de la tierra,
es el ambiente para cultivar un dolor de baja tensión.
Este es un festín donde mi carne es el plato fuerte,
y cada minuto es un mordisco que observo, pero no percibo.

Hay recuerdos que caen con el atardecer,
deformes y secos bajo los árboles.
Añoro el andar sin rumbo,
al cobijo de lo desconocido.

Enmudezco, pues mi palabra parece indescifrable.
Hay distracciones portátiles.
¿Existen testimonios de alguna existencia real?
¿Existe sin energía esa inteligencia llamada artificial?

Gotea mi experiencia, cae sobre la arena estéril.
Mis letras sientan los cimientos de casas en abandono.

…si no estuviera tan despejado,
si tuviera mi lengua un filo provechoso…

(Extraído del poemario Sobre Arena Estéril, 2026)