martes, 4 de agosto de 2009

Títulos confines

I
Disolvencia


En tu silencio se regocija mi voz
por tus recónditos poros mis caricias se filtran
en vano estos nervios me contraen en la torsión de tu cintura
inútilmente recorro tu molde imaginario
atribuyéndole instantes
a una galería de impresas emociones
para disolverme en un lapso cuando el presente se convierte en pasado.


II
Magia


Por la noche
la que no vuelve
hoy
la que viene

a mi perversión invoco
en quimeras se rebautizan frente a mis ojos
aquellos eventos quietos de mi leyenda
para imprimirse en una película imposible
esos días
son ahora críos de la locura
trazos negativos que en espiral caen al paraíso de mi inconsciente
finalmente
en esta sonrisa se ha consumado otro lóbrego rito

III
Insolación


Al otro día
como un impulso en línea de cobre
recorre el dolor mis huesos
el último filamento de mi presencia meditada
en la lejanía del silencio estalla la carcajada
gaviotas atestiguan cada suceso
y aunque la arena marca los instantes de mi aliento
el océano inunda tales eventos
arrastrándolos a la paz de su vaivén.


IV
Jugada suicida


La intención de perder se esconde tras una lógica enferma
te contemplo desde el fondo del que jamás debí haber salido
con tu sudor mi tacto se ha escurrido
en tu nueva versión mi imagen se altera
no puedo oír los aplausos después de tu blufeo
en tu orgullo mi condición se dispersa
mis secretas sospechas como presagios se han cumplido
cual recetas en un caldero que aun remuevo.

domingo, 6 de julio de 2008

Ineludible desvío de grado



I
Desplazándose por los olores de cocina extranjera
dedicando su mirada a los objetos que lo rodean
una singularidad lo acusa
su disfraz retine libertades que jadean
en el mall donde ella se sueña exótica.


II
Puedo por fin ver el tiempo pasar enfermo,
en este margen puedo ver el progreso del tráfico en su marea
día a día mi letra muda se despide de ese mordaz período,
ahora que tan lejos estas como un canto de cuna
callado por la maquinaria de nuestro propio reloj interno
me deslizo entre las rendijas dejadas por la superflua fulgura
este dialecto es descifrado solo por quienes saben
,,,esto es solo un recreo...
desairo contemplaciones en busca de mi independiente casta


III
Existe una ficticia consigna en el ambiente
sobre la colina hecha de la compra y venta de almas
podemos ser sitos uniéndose
forjando una trocha hacia una igualdad tan real como invisible.


IV
Una plaga de almas
y al ritmo de la lógica me alcanzan también las horas
¿En que instante partí?
¿En que momento quedé?
Agotado en esta huida veo mi área extinguirse por etapas
entre el castigo y las glorias idas
entre mis dueñas y mi existencia
descubro el silencio y sus barricadas
un escurridizo lapso que se ha dedicado a evadir nuestras alertas
como las nubes que se amontonan al soplo de nuestras pericias venideras.


V
Esta faceta en la que se maceran mis temores es mejor nombrada como sepulcro
aunque esta esperanza es la triste imitación de un sueño milagroso
con estos indomables latidos y en contradicción cargo un pulso imperceptible que me levanta en un beat alegro
esta época nos parece un estado foráneo
pero desde nuestro universo este tiempo nunca nos fue anexo.


copyright © Francisco Terrones Julca

martes, 24 de julio de 2007

Desde la copa seca y la impresión de tus labios






I
Mirandote
 Se han secado las vías de tus lágrimas/
rodaste hasta aquí/
por las faldas de emociones/
desde tus teorías de felicidad/
frente a una maraña de dudas/
caminaste hasta aquí/
se han descubierto los senderos de tu libertad/
como alguna vez te advertí/
concibiendo en una libreta de notas/
nuevos proyectos de sueños/
otras ideas de cómo escalar/
no te encontraré allí/
se ha iniciado el pasar en tus páginas.

II
Como cuando te conocí
Con una extravagante fe en tu horizonte/
pobre de quien se atreviera alguna vez ordenarte que pensar/
cuando ya me había cruzado con niñas con molde/
 desayunabas tu miedo a la soledad/
cuando creía que no había nadie mas/
nos encontramos en la escalera del Centro Comercial/
como paisanos encontrándose en ninguna parte/
pobre de quien se atreviera decirte como vestir!/
cargabas una dolosa historia ya seca en el tendal.

III
Desde la rivera
Los uniformes nunca te asentaron bien/
los bailes en común no iban con esa finura en tu andar/
pocos aprendimos de los oscuros episodios ocultos en nuestras tumbas sin nombre/
las mascaras nunca te asieron bien/
las canciones de moda en tus sueños no solían sonar.




martes, 31 de octubre de 2006

Con toda cortesía

I
Ahora estoy cruzando la ciudad y sus venas vacías
no sé si recuerdas algo sobre aquellos días en los que aún permanecemos chicos
yo los miro a través de esta ventana donde se refleja mi rostro en el vidrio limpio;
nos mantenemos riendo compartiendo un espacio que fue tan real como esta lluvia
no sé si recuerdas que nunca terminó todo aquello.

Ahora estamos tan lejos como la luna y el sol
en nuestros propios ejes ficticios
no sé si recuerdas la forma que encontramos para hacernos reír
porque mi vida ha pasado tan veloz desde la última vez se cruzaron nuestros labios
que todo lo nuestro se quedó flotando en lo imaginario hasta formar parte de lo inexistente,
no sé si esto te trae alguna sonrisa,
nosotros dos locos riendo en la cama improvisada
sin saber que ahí se quedarían atrapadas
en el mecanismo de un reloj que rasguñó nuestras vidas por fin
que demencia, pero todo nos pasó de largo.

II
Con la fuerza que suele dar este sentir enfermizo
con sus fantasías y sus mentiras vestidas de promesas
empecé ayer a escalar los riscos filosos que se levantan al borde de mi camino,
avanzando en el romance y sobre palabras que lo esculpían como verosímil,
recuerdo bien los días en los que el sol no rivalizaba con tu calor
recuerdo con claridad las noches en las que la luna no competía con tu luz;
traicionando mi pasado,
acoplándome al contexto,
luchando contra mi sombra compañera,
incumpliendo el contrato que firmé cuando mis dedos de niño aun sangraban;
camino
solo hay una forma que salir volando por cielos que me protejan
y es en la oscuridad en donde por fin soberanas e invisibles mis alas me elevan a una libertad incomprensible.

III
Se acabaron los rostros que me sonreían
sonó el último aplauso en nuestra obra
el teatro esta lejos y abandonado
yacen en su sótano nuestros disfraces y escenografías pintadas de coloridas ilusiones;
salió la última nota de los tubos del viejo órgano
se apago por fin el último reflector que alumbró solitaria mi cortesía,
ahora te he visto asistiendo a las obras que pudimos hacer eternas
ahora me veo cruzando la calle sin reconocer tu figura
¿Acaso he viajado en el tiempo?
¿Acaso este es otro mundo?
¿Acaso he perdido lo último de razón a lo que me he aferrado para no acabar en el olvido?

IV
Un trago más para brindar por lo recorrido hasta hoy,
un día de octubre cualquiera
y así como las estaciones llegan a terminar;
esta lluvia y yo no podemos ser los mismos que la temporada anterior,
muy viejo estoy para volver al circo
muy viejo para seguir en aquello de la verdad,
así pasan los días
sin poderle pedir un permisito al viento.

V
Tuyo es el verano que siempre vuelve
el invierno que seguirá corriendo
y cada estación con sus diferentes detalles y tu magnificando contrastes;
habito entonces fuera de la esperanza innata
donde no continúan los juegos
y los dados caen como granizo hirviente sobre esta pandilla de chiflados que se mueven para no perecer en lo ordinario.


Si tuyas son las estaciones
los días son páginas secas que van marcando los cambios en los guiones
mi locura hace de mis recuerdos alucinaciones sin época
mis pasos hacen de la distancia un infinito que se pierde en mis reuniones.

VI
Ahora paseo lentamente mirando los amores luminiscentes en las esquinas
no sé si todos pueden verlo a pesar de la niebla,
yo los veo ataviado de un ser durmiente por las calles,
cuando mis cielos se inundan de cables y señales digitales,
recojo las esquirlas ensangrentadas de mi historia para forjar una arma nueva y pelear por las causas olvidadas,
y de los desmontes construyo un nuevo escudo para que sea imposible el acceso a los secretos que guarda mi corazón censurado.


Ahora que han pasado tantas bocas sobre mis labios sin borrar un solo  vestigio
no sé si al final se desvanecerán por fin las pistas de esta sensación constante
mis cabellos que alguna vez recorrieron ondulantes formas
volaron en una bruma proveniente de un inmortal abandono;
reposo nuevamente en una inconciencia blanca resultante de un remedio efímero,
para encontrarme con mi real y deforme reflejo
sin estremecimientos ni añoranzas valederas
solo tu como si siempre hubieras existido.

jueves, 20 de julio de 2006

El fin de los días rojos

...continua de Reunion en los Dias Rojos


I
Nuestras miradas

En la niebla
años han cortado en dos mitades el frío
su mirada y la mía se despidieron
y nos desviamos
los rieles de su destino la llevaron lo mas lejos que puede llevarla las vias


tragándosela un instante


el monton y la rutina
todo hasta la última milésima en su existencia.



II
Detrás de una sombra

Ahora su figura en las nueves
su mirada en todas
su voz en el interior de mi mente haciendo ecos
su aroma invisible flotando en el aire de la noche
de la tarde
todo el día.

Ahora voy siguiendo su sombra cuando su sombra son todas
sin quererlo el recuerdo me asalta como repartido por un tahúr endemoniado
sin esperanza
sin fantasías
sin guías
no sé que responder cuando hablo sobre mi mapa y lo que dejo en ruta.



III
Fuera de su destino



Sin fe por un romance perfecto
voy tierra adentro
alejándome en un silencio solemne hasta desaparecer como el residente de un cementerio perdido
la verdad abre una grieta separando aquel mundo en el que habita el anhelo y esa locura de buscarle sentido a un mundo que describe líneas aberrantes.

Dos cucharaditas de soledad para el café matutino
en una esquina
en esa misma quietud que nos detuvo en gélido estado
en una intersección
en el centro de los puntos cardinales
estoy dejando caricias secarse al sol y a los días venideros.

IV
La fiesta de los espíritus

Entonces mis pasos me llevaron hasta aquella casa
recinto de fiestas escarlata
abandonada por el recuerdo
son sus jardines de tierra muerta donde se retuercen finos y secos arbustos
como una necrópolis de sensaciones simplonas nacidas del esplendor de la moda
sus rejas corroídas
me recuerdan el paso de los inviernos por estos distritos
ecos
gritos
risas

una fantasmal fiesta que nace de mi recuerdo mientras me abro paso por el polvo y la madera vieja
veo los bailes de cuerpos sin rostro
y me muevo como aquel día en el que no buscaba nada y encontré mucho

¿Cuándo fue?
¿Qué encontré?

Mis pasos me llevaron hasta aquella alcoba victima de ladrones y alimento de minúsculos insectos que la corroen despacio como lo ha hecho el tiempo con este sentimiento.

V
El reencuentro (esperanza)

Por fin desde el mismo espacio donde hace tanto ella cayó al abrigo de mis brazos
donde hoy no hay más que trapos y botellas antiguas
invoco las palabras que calmaron su caos interior
conocedor del mismo infierno
mientras que con sus frías lágrimas que rodaron como cristales desde sus grandes ojos
me respondieron limpiándole el rostro de las amarguras de una postura impuesta por su propio gobierno.

Por fin en el mismo recinto en el que escuché de sus labios una promesa
pasados ya los inviernos pactados por la paciencia que nunca tuve y la incredulidad que aprendí de mis desdichas
ella llega a mi encuentro
y en su rostro nacía la sonrisa de la melancolía
mas hermosa que lo que mis memorias moldearon

o mis fantasias especularon
más limpia y sana de corazón de lo alguna vez yo lo estuve

o ella creyó estar
aquí se presenta como aparición macabra
como el delirio de un demente callejero
mi alma trata de librarse de este cuerpo carcelero para encontrarse con ella,
como un ciego distinguiendo una luz que se desenfoca
su anillo dorado brilló deteniendo mi cuerpo
con una delicadeza propia de la soledad inclina su cabeza
su mirada me dijo más que cualquier conjunción de palabras
y se fue sin que mi alma volviera a mi cuerpo para detenerla
alguien esperaba afuera.

Desde el mismo puesto de donde nacen las esperanzas
me despedí
en silencio
sin saber si fue mi locura lo que la trajo
o su destino la cruzó conmigo
su promesa fue cancelada y aunque esperábamos una escena detrás del telón
en la fusión de nuestras miradas
se dibujaron nuestras sonrisas en nuestra memoria para siempre.

domingo, 16 de julio de 2006

Reunión en los días Rojos

I
En el jardín
Aquellos portones parecían abrirse por primera vez
serpientes
escorpiones
rosas
el aroma inconfundible del amor
el alcohol
y la mentira
caen con la niebla a mis pies
por el laberinto
se abren los telones de la noche
rocio brillante sobre las hojas lilas
se descubre la luna
por esta noche
el caos de la fiesta me guía.

II
Las Puertas

Mirando a mis espaldas
al filo de mi destino
el futuro se desenfoca
sus señales
sus olores
sus ruidos
sus colores
todo es indescifrable

Miro a mis espaldas
sin disfraz me encuentro digno de entrar
sin seguir presagios a ciegas
la gran fiesta siempre se da inicio con la energía de un ente misterioso y mágico.

III
La fiesta única

Tabaco y rosas
hierva y perfume
blancas líneas horizontales y nuevos espejos
vinos
copas
venenos y antídotos
juegos de salón
salones de baile
ritos
risas
y estas luces que tocan mi piel
queman mis ojos
estoy adentro
las puertas se cierran a mis espaldas
estoy adentro
mi recuerdo y mi nombre se incineran con mi primer cigarrillo
estoy adentro
nadie me vigila mientras me desplazo por este nuevo escenario
mientras encuentro mi ubicación
este capítulo parece ya haber sido vivido por alguien
voy por un deja vu ajeno
finalmente desde el balcón
la calle me llama con sus luces de poste y pavimento silencioso
sombras tenues y pájaros negros esperan mi salida
me asalta la remembranza de lo que solía ser el amor
lo que entendemos por amor
a lo que alguna vez le inventaremos reglas
la lluvia de verano parece objetar mi nueva noche
la luna nueva ojea
el viento me acoge
la soledad me acompaña buscando algo en el vacío en mi cuerpo
hasta que veo en las manos de una bella niña
un pequeño vaso de pisco y los residuos de otro amor perdido
un cigarrillo largo y la pena que habita en su vida anterior
de labios pintados sin matices oscuros
las palabras huecas de un deseo instantáneo rodean nuestro dialecto
y los besos injustificados
dignos del olvido
acaparan este espacio.

Unidos en una infinita danza
como parte de una nueva y pintoresca masa
pronto llega el ahogo
pronto llega la búsqueda de un refugio en el lugar más peligroso
por las escaleras hacia lo que debiera ser el triunfo final del mas solitario de los vagabundos
la recamara principal es lo único que queda por profanar.

IV
Las alcobas y la cenicienta de plástico

Las risas opacadas por el sonido de los viejos maderos a mi paso
figuras unidas por las blancas sabanas se convierten en deformes esculturas
gritos
placer
desvarío
debería ser parte de la fiesta
debería haber de algo más
como un espía llego a la última alcoba
desprovista de puertas para su enorme ventana
con una botella medio vacía
con una cajetilla medio llena
espero al alba contarle sobre lo que le arranqué a la fauna
espero que la noche se convierta en el ayer
cuando la niña se arrastra como un roedor escapando de su propia toxina
de un depredador invisible que la alcanza y nunca lo ve llegar
en mis brazos
delirando
lágrimas enfermas derriten su mascara de rimel y superficie sintética
llego hasta su rostro verdadero
alcanzo a tocar su alma
en sus ojos se confunden este dolor y su fantasía de escape
me escucha perdida
en mi voz le dejo escondida la formula secreta para llegar a la salida
sin tener que empujar
sin tener que huir a un lugar que siempre fue invento ajeno
en su voz me obsequió una promesa
quebrándose en un llanto puro y cristalino
descansando en un sueño nacido al instante
en esta esperanza de un mañana dormida queda cual princesa de una vieja recámara;
termina otra gran fiesta
a ella se la lleva la ambulancia que aparece como roja luciérnaga al borde del alba
ella lleva una sonrisa
y yo esperanza en el taxi que se pierde en el silencio de la madrugada.

continúa...

domingo, 25 de junio de 2006

El ahora

Rodeado de dramas habituales e imágenes ilógicas
como un marco para un espejo que confunde la verdad con el reflejo
aquí estoy parado sin encontrar flores para mi muerte.

¿Dónde está la tierra que nos prometieron en los sueños primeros?
¿Dónde quedaron las plantas que regamos con nuestras intenciones puras?

Solo encuentro miradas huecas donde deberían emerger respuestas
solo se agitan frenéticos cuerpos disponibles con un sonido nuevo y seco
ruidos con aparente orden mezclados con voces en desorden
se va nublando mi visión
caigo en el mandato de una inalterable desesperación por subsistir
convenciendo a mi espíritu que esta es la esencia de vivir.

Rodeado de una frialdad que resulta de las sombras de edificios vecinos y brillos de automovil
esta era va pasando frente a mis ojos sepultándolo todo
haciendo de estos poemas un virtual papiro
arcaico y absurdo
que se pierde en el paraje remoto de mi propia historia.

Interesante

Privilegios

  Sin duda fue todo un privilegio el que tu voz acompañe las palabras que llegaron hasta mi conciencia el que pronunciaras mi nombre, ...