Escrito en 2008, Escritos al viento abre una nueva etapa dentro de la obra. Después de recorrer intensamente la ciudad, la mirada vuelve hacia la experiencia íntima, donde la memoria, la ausencia y el paso del tiempo adquieren un significado diferente. Los poemas encuentran en el recuerdo un espacio donde aquello que parecía perdido continúa viviendo a través de las palabras.
En este libro, la
naturaleza, las estaciones, la lluvia, la luna y los caminos acompañan una voz
poética que contempla cómo algunos encuentros permanecen mucho después de haber
terminado. La emoción ya no busca explicarse; se transforma en imágenes que invitan
al lector a completar aquello que el poema apenas insinúa.
Leído hoy, Escritos al
viento revela que existen experiencias capaces de acompañarnos durante toda la
vida sin dejar de transformarse con el paso del tiempo. Esa búsqueda continuará
desarrollándose en Exilio, donde el recuerdo dará paso al tránsito, la
distancia y la reconstrucción de una nueva manera de habitar el mundo.