Al igual que Atemporales: Lados B, que reúne poemas escritos en distintas épocas, entre 2009 y 2025, Atemporales en el espacio negativo nace de la recuperación de textos que quedaron fuera de otros poemarios y corrieron el riesgo de perderse. Su unidad no depende de que todos los poemas compartan una misma forma o un recorrido continuo, sino de conservar esas voces y momentos dispersos.
El espacio negativo del título puede entenderse como aquello que queda entre las obras: poemas que no encontraron un lugar en los libros de su tiempo, pero que aún guardan una parte de la experiencia y de la voz de quien los escribió. Reunirlos permite volver a ellos y reconocer su presencia dentro de una trayectoria más amplia.
Este poemario funciona así como un archivo de poemas recuperados. Cada texto conserva su propio momento y su propia respiración; juntos, dan forma a una zona de la obra que permanecía en los márgenes y que ahora puede ser leída.
