Escrito en el 2010, Exilio inaugura una nueva forma de recorrer el mundo dentro de la obra. Los poemas nacen del movimiento, de los trayectos nocturnos, de las conversaciones que terminan de madrugada y de las ciudades que se descubren mientras se camina. Aquí el viaje deja de ser una metáfora para convertirse en una experiencia cotidiana.
Más que
hablar de un lugar lejano, Exilio explora esa sensación de extrañeza que puede
aparecer incluso en los espacios más conocidos. La amistad, la música, la noche
y el tránsito constante construyen un paisaje donde cada recorrido también es
una forma de regresar a uno mismo. La ciudad ya no se contempla: se atraviesa.
Leído hoy,
Exilio muestra que todos habitamos, alguna vez, un territorio de incertidumbre
antes de encontrar nuestro propio lugar. Esa experiencia encontrará una nueva
dimensión en Sobre arena estéril, donde la mirada dejará de centrarse
únicamente en el individuo para reflexionar sobre los cambios de una sociedad
que ha transformado la manera de vivir, recordar y relacionarse.
