expuesta como una pieza de amor arcaico
recorriendo voy la calle una vez más
por fin se muestra clara la senda que habré de afirmar para el fin de las estaciones.
Se desvanece el camino con la mala costumbre de mirar atrásson tan baratas y comunes para mi vida sencilla
que las multitudes se reducen a unos 4 perturbados hablando de emociones maquilladas y enajenaciones que no escapan de lo auténtico ni del cinismo.
igual iniciamos conferencias
exponiendo en un río agónico la felicidad y sus frases habituales
para vivir una ilusión propia que habría de romperse
tenemos aquí esta peculiaridad soberana
Nos encontramos los dementes en una isla de ideas
haciendo de nuestras concepciones una realidad que se esconde entre las negociaciones más corrientes erigimos nuevamente un eventual universo en el que nos sostenemos con propuestas humanas
con un ridículo ramillete de todo lo que llevamos dentro y que se dispersa como sortilegio inaceptable
sorteamos lo inadmisible
solo tenemos algunas respuestas halladas en un minúsculo retazo de nuestro tiempo
con tan solo pintura, lienzo y pluma.



