Repaso mis preciosos recuerdos,
áridos ahora
infértiles tierras;
aún puedo imaginar su risa flotando entre los ruidos;
aunque...

Estas ruinas me son conocidas
alguna vez hubo en esta ilusión un palacio,
hogar de los sueños mutuos
mágico
fantástico;
incinerados se hallan ahora por el natural abandono;
brindo a todo pulmón por aquellos pocos años,
perdidos ahora
inanimados sueños;
puedo sentir la fuerte brisa de aquel cementerio profanado a donde fueron a parar mis sentimientos más puros,
ahí quedan palabras simples y filudas
que alguna vez lucharon contra la mentira,
el mundo
y los vivos que se mantienen dormidos.
(Extraído del poemario Declamaciones, 1996)
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